Íbamos con pensión completa, y nos sorprendió, la calidad y el buen servicio del restaurante, la comida y la cena eran a la carta y no el típico buffet. Las señoras de la limpieza, te aporrean la puerta, a las 10 de la mañana de un domingo, para hacerte la habitación. Las sillas de la terraza estaban sucísimas, la habitación se corresponde más con un hotel de tres estrellas. La persona que nos atendió en recepción, había que preguntarle todo, como los horarios del desayuno.... No lleguéis antes de las tres de la tarde, si no querías tener que esperar para coger la habitación. Lo mejor del hotel, el diseño del restaurante, el bar y la pisc...
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