Mucho que desear, el precio está bien pero no es ningún "chollazo". Nosotros éramos 4, dos adultos y dos niños, en la habitación había dos camas de 135, casi no cabíamos, habitación pequeña, sin terraza y los muebles del año de la maria castaña, colchones de muelles con alguno flojo, duríssimos. Las mantas median como la cama, 135, teníamos pelea para estar todos tapados. El servicio muy amable, a todo decían que si, me dejo de funcionar la cisterna del WC y en 3 ocasiones me dijeron que ya estaba solucionado, me fui y la cisterna no funcionaba. La comida buena sin mucha variedad, los postres mejor.
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