Lo mejor del hotel: el desyuno y la ubicación. Cerca del metro y en una zona céntrica, llena de creperies y sitios para comer/cenar. El desayuno no estaba mal, bolleria de pasteleria, pan, zumo, café y queso...no mucha variedad pero se notaba que era de calidad, estaba muy rico. La habitacion, era algo pequeña, y la ducha ni te cuento, mi marido el pobre casi no cabía., pero al menos estaba todo muy limpio y la cama era cómoda, para lo poco que estuvimos en la habitación pues la verdad que nos dio un poco igual. En general bien, lo importante en Paris es la ubicación del hotel, porque lo mejor es moverse en metro...llegas a todos lados. Y...
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